El pezón invertido es una alteración frecuente que afecta tanto a mujeres como a hombres y que se caracteriza porque el pezón permanece retraído hacia el interior de la mama en lugar de proyectarse hacia el exterior. Aunque en muchos casos se trata de una condición congénita sin repercusiones para la salud, puede generar molestias estéticas, dificultades durante la lactancia y afectar a la confianza personal.
La cirugía de corrección del pezón invertido es un procedimiento sencillo y mínimamente invasivo que permite restaurar la proyección natural del pezón, mejorando tanto su aspecto como su funcionalidad.
Se considera que existe un pezón invertido cuando los conductos situados bajo el pezón son demasiado cortos o presentan una fibrosis que impide su correcta proyección hacia el exterior.
Esta condición puede estar presente desde el nacimiento o desarrollarse con el paso de los años debido a diferentes factores, como cambios hormonales, embarazos, lactancia o procesos inflamatorios.
Dependiendo de su grado de retracción, el pezón puede exteriorizarse de forma temporal mediante estimulación o permanecer permanentemente invertido.
¿En qué consiste la intervención?
La cirugía de pezón invertido es un procedimiento ambulatorio que se realiza habitualmente con anestesia local.
A través de pequeñas incisiones estratégicamente situadas en la base del pezón, el cirujano libera las estructuras que provocan la retracción y reconstruye el soporte necesario para mantener el pezón en una posición proyectada y natural.
La técnica utilizada dependerá del grado de inversión y de las características anatómicas de cada paciente.
La intervención suele durar entre 30 y 60 minutos y permite regresar al domicilio el mismo día.
Recuperación tras la corrección del pezón invertido
La recuperación suele ser rápida y cómoda.
Durante los primeros días puede aparecer una ligera inflamación o sensibilidad en la zona tratada, síntomas que desaparecen progresivamente.
Se recomienda evitar la presión directa sobre los pezones y seguir las indicaciones médicas para favorecer una correcta cicatrización.
La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades habituales en pocos días.
Resultados
Los resultados son visibles de forma inmediata tras la intervención, aunque el aspecto definitivo se aprecia una vez finaliza el proceso de cicatrización.
El pezón recupera una proyección más natural y armoniosa, mejorando la estética global de la mama.
En la mayoría de los casos, los resultados son permanentes y ofrecen un alto grado de satisfacción a los pacientes.
PEZÓN INVERTIDO
Las incisiones son muy pequeñas y se realizan en zonas poco visibles. Con el paso del tiempo, las cicatrices suelen ser prácticamente imperceptibles.
La cirugía se realiza bajo anestesia local, por lo que el procedimiento resulta cómodo para el paciente. Las molestias posteriores suelen ser leves y controlables con la medicación prescrita.