La marcación mandibular masculina es uno de los tratamientos más demandados dentro de la medicina estética para hombres. Mediante técnicas avanzadas de armonización facial, es posible definir el ángulo mandibular, reforzar la línea de la mandíbula y mejorar la proyección del mentón, consiguiendo un rostro más estructurado, atractivo y masculino.
Una mandíbula bien definida se asocia a rasgos de fortaleza, juventud y seguridad. Sin embargo, factores como la genética, el envejecimiento o la acumulación de grasa en la zona pueden hacer que el contorno facial pierda definición. Gracias a la marcación mandibular, podemos recuperar o potenciar estos rasgos sin necesidad de cirugía.
¿Cómo se realiza el tratamiento?
Tras una valoración médica personalizada, el especialista planifica los puntos de tratamiento para conseguir el resultado deseado.
El procedimiento consiste en la infiltración estratégica de ácido hialurónico de alta densidad en la mandíbula y, en algunos casos, en el mentón para reforzar la estructura facial.
Se realiza en consulta, bajo anestesia local o crema anestésica, y suele durar entre 30 y 45 minutos.
Una vez finalizado el tratamiento, el paciente puede reincorporarse a su actividad habitual prácticamente de forma inmediata.
Resultados de la marcación mandibular
Los resultados son visibles desde el primer momento, aunque el resultado definitivo se aprecia una vez desaparece la inflamación inicial.
La mandíbula aparece más definida, el rostro adquiere una apariencia más estructurada y se consigue una mejora global de la armonía facial.
Dependiendo del producto utilizado y de las características de cada paciente, los resultados pueden mantenerse entre 12 y 18 meses.